¿Alguna vez has tenido una pulmonía? Niños y personas mayores deben tener cuidado

 

Desde Guía Azul enseñamos algunos datos y características relevantes para conocer mejor la relevancia de esta enfermedad que puede ser mortal

Importancia de la pulmonia en niños y personas mayores

La neumonía, que también se conoce como pulmonía, se trata de una infección del pulmón caracterizada por la multiplicación de microorganismos en el interior de los alvéolos, que provoca una inflamación con daño pulmonar. La bacteria neumococo es la principal causante de esta infección, aunque también puede producirse por el virus sincitial respiratorio o por hongos. La reacción inflamatoria produce una ocupación de los alvéolos que puede visualizarse en una radiografía de tórax.

La neumonía es la principal causa de muerte infantil en todo el planeta. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, supone alrededor del 15% de todas las muertes de niños menores de cinco años. En 2016, esto supuso casi 1 millón de niños fallecidos por neumonía. Por otra parte, su incidencia en España se traduce en un promedio de entre 3 y 5 casos por cada 1.000 adultos. La cifra puede aumentar hasta más de 30 casos por cada 1.000 personas cuando se trata de personas mayores de 65 años.

Es claramente una infección respiratoria que produce inflamación del tejido pulmonar, dificultando y haciendo más dolorosa la respiración. Además suele conllevar tos con moco sanguinolento, dolor torácico, sudores nocturnos, fiebre, escalofríos o pérdida de peso. Es importante diagnosticarla y tratarla a tiempo para que no se convierta en una enfermedad grave e, incluso, mortal.

La importancia de tratar a tiempo esta enfermedad se convierte en fundamental sobre todo para niños y personas mayores. Los niños y los mayores de 50 años son la población que corre mayor riesgo de que la enfermedad se convierta en una patología grave e incluso mortal, debido al sistema inmunológico más débil y la mayor vulnerabilidad de los pulmones a posibles ataques de bacterias y virus. Enfermedades crónicas como la diabetes, la EPOC o el VIH empeoran bastante o aumentan la sensibilidad hacia una neumonía, a pesar de no tener relación directa con las enfermedades respiratorias.

Existen dos tipos de neumonía causadas por el neumococo, la bacteria que hablábamos anteriormente. Ambas enfermedades se diferencian simplemente en el hecho de si la bacteria llega o no al torrente sanguíneo, ya que si llega a infectar la sangre la infección se denomina bacteriémica y representa entre el 25% y el 45% del total de los casos. Este factor o tipología de la enfermedad es mucho más grave.

Otro datos relevante, en este caso sobre prevención, es que el 70% de los casos registrados se podría prevenir con vacunas y antibióticos que. La OMS recomienda medidas de protección en el caso de los niños, como la lactancia natural, lavarse las manos o reducir la contaminación del aire en interiores, para reducir el riesgo de contraer la enfermedad y que acompañan con acciones complementarias de prevención y tratamiento.

 

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