La realidad de las botellas “reutilizables”

¿Alguna vez has ido encadenando resfriado tras resfriado sin saber porqué? En Guía Azul tenemos la respuesta. A día de hoy, es muy común la reutilización de las botellas de plástico con el fin de reciclar e incluso de ahorrar. Pero, ¿sabemos hasta qué punto es recomendable esta práctica?

Algo tan cotidiano como rellenar una botella de agua y meterla en la nevera puede aparentar ser inofensivo, pero a la larga puede generar problemas para la salud. Cuando usamos durante un periodo de tiempo la misma botella, esta puede convertirse en una fuente de bacterias, además de liberar sustancias propias del tipo de plástico. Estudios han demostrado que una botella reutilizada por una semana puede llegar a acumular más gérmenes que un inodoro.

Otro dato a tener en cuenta es que todo envase de plástico está clasificado numéricamente para que los consumidores conozcan la composición de ese plástico. Ese triangulo que podemos encontrar  en las botellas con un número dentro no solo nos indica que es reciclable, también la composición del envase. Cuando nos encontramos un 1, un 2, un 4 o un 5 podemos estar relativamente tranquilos. Están compuestos de polietileno y polipropileno en el caso del número 5. Esto quiere decir que no son perjudiciales para la salud, pero siguen siendo de un solo uso.

La preocupación se tiene que dar en el momento que nos encontramos un 3, un 6 o un 7. Su composición es exponencialmente dañina ya que están compuestos de PVC, poliestireno y en el caso del 7, policarbonato y otros plásticos no reciclables. Estas clasificaciones coinciden en que pueden desprender bisfenol A (BPA), un disruptor endocrino que pude provocar desequilibrios en el sistema hormonal. Los que deben tener más cuidado con el BPA son los niños y las embarazadas, ya que el efecto en ellos es mayor.

Desde Guía Azul queremos que estés informado de todo lo que pueda afectar a tu salud y a la de los tuyos. Nos preocupamos por ti y por eso te recomendamos que empieces a probar con botellas de agua de cristal o de acero inoxidable. No es cuestión de vivir en constante alerta, sino de adoptar hábitos de vida saludables. Gana en tranquilidad, gana en salud.

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