Los calambres musculares, vitaminas para evitarlos

 

El calambre o espasmo muscular es una contracción involuntaria, dolorosa, que dura poco tiempo y puede provocar que los músculos implicados se pongan excesivamente rígidos. Las causas que originan un calambre pueden ir desde la fatiga muscular, alteraciones metabólicas o deshidratación, hasta alteraciones nerviosas o vasculares.

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Generalmente, los músculos afectados por este tipo de contracción son el cuello, el abdomen, las manos, los abductores, isquiotibiales y pies. El espasmo puede producirse en uno de estos músculos o varios de ellos a la vez. Las acciones en las que se pueden sufrir calambres son muy diversas, como realizar un trabajo pesado que agote al músculo o por realizar un deporte exigente con determinada carga extra en ciertos músculos, donde también inciden sobremanera determinadas carencias nutricionales.

Los calambres por déficit de nutrientes se originan porque existe un desequilibrio electrolítico que puede deberse la pérdida excesiva de electrolitos, por ejemplo en la sudoración, o porque faltan determinadas vitaminas que fortalecen y mantienen la estructura muscular en condiciones.

Los principales minerales involucrados en el desarrollo de un calambre son el sodio, el magnesio, el calcio y el potasio. En cuanto a éste último, cuando existe una hipopotasemia o hipokalemia, se produce una contracción involuntaria de los músculos y aquí se presentan los dolorosos calambres.

 

Principales vitaminas o nutrientes para prevenir los calambres

Si  los calambre, también conocidos comúnmente como rampas, se producen de forma constante quiere decir que hay una carencia nutricional que suplir, que puede tener a varios tipos de vitaminas y minerales involucrados, como se ha explicado anteriormente. Los principales grupos de nutrientes que pueden ayudar a evitar los calambres son:

  • Vitamina B: Si se mantiene una dieta rica en carnes, huevos, vegetales de hojas verdes y legumbres, se podrán reducir los calambres hasta más de un 80%. Quizás es de los grupos vitamínicos más importantes en el origen de los calambres.
  • Vitamina D: La vitamina D actúa directamente en los músculos, por eso es importante no sufrir un déficit ya que de ser así los calambres son los primeros síntomas en aparecer. Esta vitamina es la única que puede producir el organismo mediante nuestra exposición al sol, recibiendo rayos UV que el organismo transforma en vitamina D.
  • Potasio: Los médicos recomiendan consumir carnes magras, lácteos, frutas y vegetales ricas en este mineral, principalmente la banana y los tomates, para poder evitar estas contracciones musculares.
  • Calcio: Se trata de un electrolito importante para que la sudoración no cause desequilibrio en el organismo y calambres. Consumir una cantidad elevada ayudará a la relajación de los músculos y evitar que estos se contraigan generando calambres de alta intensidad. Se puede obtener de la leche y sus derivados.
  • Magnesio: Cuando una persona realiza ejercicios físicos, por medio de la sudoración pierde muchos minerales y si no se hidrata correctamente comenzaran a aparecer los calambres en los músculos. Uno de los electrolitos que más se pierden, es el magnesio. Esta es la razón por la cual hay que incluir aguacate, espinacas y almendras a la dieta diaria.
  • Sodio: La sudoración y la deshidratación eliminan el sodio de nuestro cuerpo, lo que da lugar a los calambres. Las personas que realizan ejercicio físico, que son las que más sudan, por eso necesitan mantener equilibrado sus niveles de sodio. La sal es una buena fuente, aunque no se puede consumir en exceso.

 

 

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